Los pasados 20, 21 y 22 de marzo, la ranchería Pulitchamana fue el escenario de una jornada de salud sin precedentes. El evento, que se desarrolló en el Centro Etnoeducativo #23 María Luisa de Moreno, buscó impactar directamente la calidad de vida de más de 500 niños, niñas y adolescentes de la comunidad Wayúu.

​Servicios médicos y pedagógicos

​La jornada contó con un despliegue de profesionales en diversas áreas para garantizar una atención integral. Los menores provenientes de distintas rancherías de la zona pudieron acceder a:

​Atención Especializada: Medicina general, odontología, fonoaudiología, optometría y psicología.

​Seguimiento Nutricional: Valoraciones de nutrición y enfermería.

​Educación y Prevención: Espacios pedagógicos sobre autocuidado y entrega de kits escolares para incentivar la permanencia educativa.

​Alianza por la niñez guajira

​Este despliegue fue liderado por la Fundación Internacional María Luisa de Moreno bajo su programa “Mi Nueva Familia”. La iniciativa destaca por su capacidad de articulación interinstitucional, uniendo los esfuerzos de:

​Ejército Nacional: A través del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo No. 1, encargado de la logística y actividades recreativas.

​Sector Público: El ICBF, la Gobernación de La Guajira, la Secretaría de Salud y Educación Departamental, y el Hospital Nuestra Señora de los Remedios.

​Más allá de la asistencia médica, la jornada buscó el desarrollo físico, emocional y social de los beneficiarios. La intervención en infraestructura y el acceso a servicios esenciales en Pulitchamana demostraron que la unión de voluntades es capaz de generar cambios reales.

​En esta ranchería, ubicada a solo 40 minutos de Riohacha, cada atención brindada se convitió en una semilla de esperanza para el futuro de las comunidades indígenas de Colombia.