Tras una denuncia ciudadana que reveló actos de crueldad extrema, la Armada y la Umata pusieron a salvo al equino, quien ahora inicia un largo proceso de rehabilitación en Cartagena.

La indignación se ha apoderado de la comunidad de Orika tras conocerse el caso de Apolo, un burro que era víctima de maltrato sistemático y que, según reportes de los habitantes, estaba siendo utilizado cruelmente como “tiro al blanco”.

Gracias a una operación conjunta entre la Armada Nacional y la Umata, el animal fue extraído de la zona insular para recibir atención urgente, encendiendo nuevamente el debate sobre la protección de la fauna en áreas rurales.

Diagnóstico de Apolo: entre la obesidad y el descuido

A pesar de que Apolo presenta una condición corporal de 5 sobre 5 (obesidad), los veterinarios advierten que esto no es señal de buena salud, sino de una dieta inadecuada y falta de cuidados básicos.

Hallazgos clínicos tras el rescate:

  • Laceraciones: Heridas en la zona del anca producto de posibles agresiones.

  • Desgaste óseo: Cascos visiblemente deteriorados por falta de mantenimiento.

  • Infecciones: Lagrimeo constante y mucosas pálidas que sugieren cuadros clínicos internos.

  • Estrés: Signos de exposición a condiciones de abandono prolongado.

De Isla Grande a la “Plaza de Todos”

El traslado de Apolo no fue sencillo, pero ya se encuentra en la zona urbana de Cartagena. Su nuevo hogar temporal es la Plaza de Todos, un espacio adecuado por la administración distrital para la rehabilitación de animales vulnerables.

“Rechazamos cualquier tipo de violencia. La intervención no termina con el rescate, sino con un proceso completo que le garantice una vida digna”, afirmó Adolfo Pérez, director de la Umata.

Un futuro lejos del dolor

El plan de recuperación integral para Apolo consta de tres fases críticas:

  1. Estabilización: Tratamiento de infecciones y curación de heridas físicas.

  2. Rehabilitación: Plan nutricional y recuperación de la movilidad en sus cascos.

  3. Adopción Responsable: Una vez recuperado, se buscará un hogar que firme un compromiso de protección a largo plazo.

¡Denuncie el maltrato!

La Umata recordó que el maltrato no solo son los golpes; la negligencia y el abandono también son delitos. Las autoridades instan a la ciudadanía a utilizar las líneas de atención para reportar cualquier acto de violencia animal, especialmente en las zonas insulares donde la vigilancia es más compleja.