Entrevista a Sara Bilbatua, que recibe el premio Zinemira en el Zinemaldia 2020 | Zinemaldia

Sara Bilbatua

La directora de casting eibarresa recibirá esta noche, en la Gala del Cine Vasco, el premio Zinemira por toda su trayectoria.

La directora de casting Sara Bilbatua (Eibar, 1958) conoce muy bien el Zinemaldia donostiarra, pero este año lo vivirá de una manera especial. Bilbatua se ha visto agradablemente obligada a cambiar sus planes para esta 68ª edición del festival, donde esta noche (22:30, en directo, en eitb.eus) recibirá el premio Zinemira, que cada año destaca la trayectoria de una personalidad relevante del cine vasco.

Bilbatua es responsable del casting de más de 75 producciones audiovisuales, desde que debutara en 1994 con la película Justino, un asesino de la tercera edad. Desde entonces, ha trabajado con directores como Pedro Almodóvar (Todo sobre mi madre, Hable con ella), Juanma Bajo Ulloa, Daniel Calparsoro, Julio Medem, Carlos Vermut y Guillermo del Toro.

Hemos hablado con Bilbatua antes de recibir esta noche un premio que ya recogieron en anteriores ediciones Imanol Uribe, Álex Angulo, Elías Querejeta, Michel Gaztambide, Juanba Berasategi, Pedro Olea, Karmele Soler, Ramon Barea, Julia Juaniz, Ramon Agirre y Jose Mari Txepe Lara.

¿Cómo has recibido la noticia de tu premio? ¿Te ha tomado por sorpresa?

Totalmente. Yo ya había cogido billete de tren para ir, como cada año, al festival, por lo que fue muy sorprendente para mí: iba para dos días a presentar la película El verano que vivimos.

Entonces, cuando me llamó José Luis Rebordinos para comunicarme que iba a recibir el premio Zinemira me emocioné un montón, porque no me lo esperaba. Una cree que cuando te van a dar un premio te llaman con mayor antelación, por lo que me resultó sorprendente. Estoy muy agradecida, la verdad.

Como eibarresa que pasó por Donostia y vive en Madrid, quiero dar las gracias de todo corazón desde aquí a Ibaia y a EPE-APV, a Zineuskadi, a EiTB y, por supuesto, al Festival por el premio Zinemira.

¿Crees que estos galardones ayudan a poner el foco sobre trabajos más desconocidos, que pasan más desapercibidos dentro de las producciones cinematográficas?

Totalmente. Creo que amplía muchísimo la percepción de nuestro departamento. Si alguien cree que los actores aparecen de un día para otro, que sepa que hay un trabajo arduo, muy elaborado y consistente detrás de una película.

Empezamos a trabajar casi inmediatamente después de que se consiga la financiación para hacer la película, muy al principio.

A veces, los protagonistas ya están asignados, pero nosotros nos encargamos de todos los personajes, hasta de los que solo dicen “hola”. Nuestra labor es que todos esos personajes se adecúen a un perfil, con lo que vamos dando forma desde el principio al proyecto. 

¿Cómo recopilas información sobre actores que luego te pueden ser útiles?

Es picar piedra, realmente. Tienes que estar muy al día sobre lo que va pasando y existen también las modas: si hay algún actor o actriz con una proyección fuerte en el mercado, las producciones tienden a querer tener a esos actores y actrices que, de alguna manera, están condicionando el deseo de los espectadores. 

Nosotros estamos pendientes de lo que nos ofrecen los agentes, ya hay un mercado en el que los representantes tienen sus canteras de actores y actrices, pero luego también están las escuelas de interpretación, el teatro, fundamental para mí, cortometrajes, películas de un presupuesto o repercusión menor…

¿Condiciona tu trabajo tu forma de ver las películas?

Totalmente. Sobre todo cuando las películas son españolas me cuesta centrarme en la historia, porque me fijo en los actores y las actrices trabajando… Me pasa menos con las películas de fuera, porque no tienes contacto con los actores y actrices británicos o franceses, por ejemplo.

Por eso, cuando voy al cine y mis amigas me dicen “¿vamos a ver esta?”, les respondo que por qué no vemos una francesa, por ejemplo. Ya saben que me abstraigo un poquito más.

¿Recuerdas algún actor o actriz concreta que descubrieras y cuya carrera te haya llamado la atención por algún motivo?

Pasó en Justino, un asesino de la tercera edad, mi primera película. Saturnino García era un actor desconocido y ganó un Goya al mejor actor revelación. Me gusta nombrarla porque nos dio muchísimas satisfacciones en los Goya, en Sitges…

En 2004 pasaste a la dirección con el cortometraje El aire que respiro

Realmente me gustó mucho dirigir el cortometraje: lo escribí, lo produje, busqué las localizaciones y me metí de lleno en todo. Me gustó mucho tener esa perspectiva y me sirvió también para mi trabajo.

Después escribí otro cortometraje que me gustaba mucho, pero tuve que elegir por el trabajo etcétera.

Recibirás el premio dentro de la Gala del Cine Vasco del Zinemaldia, y has vivido desde dentro la evolución del cine vasco en los últimos años. ¿Cómo juzgarías de dónde viene y dónde ha llegado?

Por supuesto, Handia marcó un hito. Creo que hay una cantera buenísima de directores y también de directoras que empiezan a aparecer.

Cuando estábamos viendo los Goya el año de Handia, estaba muy emocionada y hasta apurada diciendo “ay, madre, que se lo están llevando todo”.

Realmente tenemos mucha historia y mucho recorrido, y proyectar todo eso es fundamental para nuestra sociedad.



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